En política, la congruencia es un lujo que pocos pueden presumir, pero sobre todo demostrar; no es el caso de la diputada Yussara Canales. Ella va hacia el propagandismo de posicionarse en temas interés personal para buscar la silla de la alcaldia de puerto vallarta y cumplir acuerdos con su mas allá! es por eso temas que pueden caer en discursos cínicos.
Hace apenas unos días, la legisladora quien pertenece al Partido Verde Ecologista se vistió con el ropaje de la «justicia financiera» al exigir una auditoría especial para el Ayuntamiento de Puerto Vallarta, que encabeza el alcalde actual Luis Ernesto Munguía, denunciando y haciendo ver que «algo huele muy mal» en las finanzas municipales. Sin embargo, lo que realmente huele mal es el silencio y la parálisis que ella misma ha ayudado a construir desde su curul en el Congreso del Estado.
Salió fiscalizadora, pero no fiscaliza, parte de sus obligaciones dentro del Congreso del Estado de Jalisco.
Resulta paradójico que Canales González pida cuentas claras en la cabecera de su distrito, mientras que en la capital del estado, Guadalajara, su comportamiento legislativo es el de una sombra gris.
La diputada ha sido parte activa de la opacidad legislativa que permite al Ejecutivo estatal no señalar, sin exigir al gobernador lo mismo, ya que Lemus Navarro puede manejar el presupuesto a su antojo.
Mientras señala supuestas irregularidades en Vallarta, se olvida de que ella ha facilitado, mediante inasistencias estratégicas o votos silenciosos, la aprobación de deuda pública y refinanciamientos que hipotecan el futuro de todos los jaliscienses, haciendo un guiño a Lemus Navarro.
¿Con qué cara exige transparencia a nivel municipal quien ha sido cómplice de luis munguia en los obscurito y cómplice por omisión de un Congreso que aprueba presupuestos opacos sin moverle una sola coma? Y menos buscando beneficiar al 5to distrito local que representa.
Aprobación de magistrados: ¿justicia de carrera judicial o cuotas de compadrazgos que ayudan a su mentor, el más panista de los morenistas, Chema Martínez?
El descaro no termina ahí. En el turbio proceso de aprobación de plazas para magistrados, donde el reparto de cuotas partidistas suele ser la moneda de cambio, la diputada parece sentirse muy cómoda esperando que le ayuden a su hermano Daniel Canales, quien en diferentes ocasiones ha buscado ser designado. Es aquí donde la «férrea opositora» se desvanece cuando se trata de acomodar piezas en el Poder Judicial, porque ¿como congresista le daría su voto a su pariente consanguíneo.?
Es la política del «dejar pasar»: gritar fuerte en los temas que dan likes en redes sociales —como su cruzada contra la verificación—, pero ausentarse o bajar la cabeza cuando se negocian los verdaderos pilares del poder en el estado.
El Distrito 5 como pasarela con disfraz, pero sin resultados de logros significativos en su gestión en los últimos 4 años y medio.
La realidad es que la diputada no está legislando; está haciendo campaña. Su reciente embestida contra las finanzas de Vallarta no es un acto de rendición de cuentas, sino un golpe político con miras a la alcaldía Pacto acordado dentro del Partido Verde. Es una «auditoría de conveniencia» . Si realmente le preocupara el dinero del pueblo, no habría permitido que las comisiones que preside se quedarán sin quórum por su ausencia, frenando temas urgentes de seguridad y medio ambiente.
Yussara Canales le debe una explicación a su distrito; no se puede ser paladín de la transparencia en Puerto Vallarta y facilitadora de la opacidad en el Congreso. Si quiere que investiguen las finanzas de otros, que empiece por explicar por qué su voto (o su ausencia) siempre termina favoreciendo la agenda de quienes hoy mantienen a la entidad bajo el peso de la deuda y el reparto de plazas en el Poder Judicial.
En Vallarta falta agua y sobran baches, pero en la curul de Yussara lo que falta es coherencia.
P.D. pareciera que hay acuerdo dentro del mismo Partido que representan tanto el alcalde como la diputada y con el respaldo del Gobernador. (Lore Rodríguez)(multimediosdelabahia)